Probador urbano
Cada lunes, Luís está impaciente de que sea la hora de salir del trabajo para dirigirse hacia la parada de autobús e ir al campo de futbol, a su partido semanal. A última hora cuando estaba a punto de cerrar le ha entrado un cliente con prisas que le ha hecho quedarse más tiempo y posiblemente tener que llegar tarde a su esperado partido.
A las 8 por fin puede salir aunque su partido empieza a y media y sabe que llegará tarde porque aun tiene que coger el autobús y cambiarse de ropa en el campo. Resignado corre hacia la parada de autobús sin perder un segundo. A su llegada ve un objeto extraño, un probador, ¿qué hará esto aquí? Tras unos minutos, piensa que podría cambiarse allí mismo y solucionaría el problema del cambio de ropa, llegaría a tiempo para jugar y no haría perder el tiempo a sus compañeros.
Al principio la idea no le convence demasiado, por vergüenza, temor, el que pensarán, pero tras ver el panel informativo que indica que el autobús aun tardará 7 minutos, toma valor y decide entrar en él y ponerse su ropa de futbol. Una vez dentro está nervioso ya que es una situación extraña pero poco a poco consigue cambiarse y cuando llega el autobús, Luís está listo para ir a su partido. Sube a este y llega al campo listo para correr y pasar un buen rato sin que ese cliente haya supuesto un problema para su partido ni sus compañeros.
Al principio la idea no le convence demasiado, por vergüenza, temor, el que pensarán, pero tras ver el panel informativo que indica que el autobús aun tardará 7 minutos, toma valor y decide entrar en él y ponerse su ropa de futbol. Una vez dentro está nervioso ya que es una situación extraña pero poco a poco consigue cambiarse y cuando llega el autobús, Luís está listo para ir a su partido. Sube a este y llega al campo listo para correr y pasar un buen rato sin que ese cliente haya supuesto un problema para su partido ni sus compañeros.

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