Incluimos aquí el trailer del documental!
lunes, 28 de mayo de 2012
lunes, 16 de abril de 2012
miércoles, 4 de abril de 2012
martes, 20 de marzo de 2012
martes, 13 de marzo de 2012
miércoles, 7 de marzo de 2012
lunes, 27 de febrero de 2012
martes, 21 de febrero de 2012
Probador urbano
Cada lunes, Luís está impaciente de que sea la hora de salir del trabajo para dirigirse hacia la parada de autobús e ir al campo de futbol, a su partido semanal. A última hora cuando estaba a punto de cerrar le ha entrado un cliente con prisas que le ha hecho quedarse más tiempo y posiblemente tener que llegar tarde a su esperado partido.
A las 8 por fin puede salir aunque su partido empieza a y media y sabe que llegará tarde porque aun tiene que coger el autobús y cambiarse de ropa en el campo. Resignado corre hacia la parada de autobús sin perder un segundo. A su llegada ve un objeto extraño, un probador, ¿qué hará esto aquí? Tras unos minutos, piensa que podría cambiarse allí mismo y solucionaría el problema del cambio de ropa, llegaría a tiempo para jugar y no haría perder el tiempo a sus compañeros.
Al principio la idea no le convence demasiado, por vergüenza, temor, el que pensarán, pero tras ver el panel informativo que indica que el autobús aun tardará 7 minutos, toma valor y decide entrar en él y ponerse su ropa de futbol. Una vez dentro está nervioso ya que es una situación extraña pero poco a poco consigue cambiarse y cuando llega el autobús, Luís está listo para ir a su partido. Sube a este y llega al campo listo para correr y pasar un buen rato sin que ese cliente haya supuesto un problema para su partido ni sus compañeros.
Al principio la idea no le convence demasiado, por vergüenza, temor, el que pensarán, pero tras ver el panel informativo que indica que el autobús aun tardará 7 minutos, toma valor y decide entrar en él y ponerse su ropa de futbol. Una vez dentro está nervioso ya que es una situación extraña pero poco a poco consigue cambiarse y cuando llega el autobús, Luís está listo para ir a su partido. Sube a este y llega al campo listo para correr y pasar un buen rato sin que ese cliente haya supuesto un problema para su partido ni sus compañeros.
Teletodo
Ambas tortugas, madre e hija
caminaban, despacio. Seguían pasando por la plaza, observando el acto por el
que algunos se maravillaban y otros giraban la cabeza. Conforme se alejaban de
este, la madre tiraba con fuerza de la pequeña para irse, pero esta, quería
seguir cantando el cumpleaños feliz. Al final, la madre desesperada le gritó:
- ¡Vámonos de una vez, pero si solo están haciendo el
tonto!
- ¿El tonto? – respondió indignada – Ojalá toda la plaza
estuviese así. Mamá, imagínate que cuando pasase por aquí nuestra amiga la
hormiga después de haber trabajado sin descanso durante muuuchas horas se encontrase
con que le han preparado un buggy hasta el hormiguero. O que le hacen un masaje
en las patas.
O acuérdate
de cómo llega aquí el señor escarabajo, arrastrando esa enorme bola que ha ido
recogiendo, ojalá le hubiesen dado una bebida refrescante o una barrita
energética, porque al final le flaquean las piernas y hay veces que se cae.
De hecho
mira, ya está ahí el pez volador, mareado y dando vueltas porque no se acuerda
de que tenía que ir al mar. Si alguien estuviese ahí para recordárselo, luego
no llegaría siempre tarde a trabajar, que un día le van a echar.
Por no hablar del caracol, la liebre,
la lechuza, etc etc.
Y tú dices que están haciendo el
tonto, si la gente saliese de aquí un poco más contenta todo sería mejor,
además, si a nosotras alguien nos dejase unos patines podríamos estar
celebrando el cumpleaños, después irnos a casa y aún llegaríamos pronto. ¿O no?

















